EMG 30.12.25
“Doctor Strange: Challenge round, Billy.[Billy playing the other song]Doctor Strange: Oh, come on, Billy. You’ve got to be messing with me.Billy: Heheh. No, doctor.Doctor Strange: “Feels So Good”, Chuck Mangione, 1977. Seriously, Billy, you said this one would be hard.Billy: Hah! It’s 1978.Doctor Strange: No Billy, while “Feels So Good” may have charted in 1978, the album was released in December, 1977.Billy: No, no. Wikipedia says the…Doctor Strange: Check again.Billy: When did you…?Doctor that is helping Stephen: Where do you store all this useless information?Doctor Strange: Useless? The man charted a top ten hit with a Flugelhorn. Status, Billy?Billy: 1977.Doctor that is helping Stephen: Oh! Please. I hate you.Doctor Strange: Woah! "Feels so good", doesn’t it?(1)”
A Stephen Strange no le faltaba razón, en la vida hay momentos en que uno… ¡se siente tan bien! El prestigioso cirujano y futuro “maestro de las artes místicas” estaba asimismo en lo cierto cuando, en medio de una delicada operación de cerebro, se atrevía a afirmar, con el tono de superioridad en él característico, que “Feels so Good”, la obra maestra de Chuck Mangione, efectivamente subió a las listas en 1978 pero había aparecido ya publicada en el álbum del mismo nombre en 1977, haciendo su entrada en el Billboard Top 200 el 29 de octubre de ese año, en el que debutaría con un respetable número 117 para ir escalando poco a poco posiciones hasta llegar al número 2 el 17 de junio del año siguiente (2). Y semejante proeza, como bien subrayaba nuestro admirado “Doctor”, la consiguió Chuck Mangione soplando con fuerza ese extraño híbrido entre trompeta y corneta que es el fiscorno, un instrumento con el que, hasta donde yo sé, nadie más que él ha podido llegar al “top” de las listas.
Es verdad. Hay momentos en que uno se siente tan bien que resulta fácil recordarlos a pesar de que hayan transcurrido muchos años. Como los que me separan de aquel día de 1985 en que escuché “Feels so Good” por primera vez. Gracias a aquella estupenda emisora que fue “Radio 80 Serie Oro” dedicada las veinticuatro horas del día a lanzar a las ondas las 1000 canciones que constituían lo esencial de su programación, pude descubrir ese tema de más de nueve minutos de duración que, debido a su extensión, ninguna otra radio comercial de entonces estaba dispuesta entonces a emitir. A mi juicio una verdadera obra de arte, “Feels so Good” no ha hecho más que ganar en estatura musical a lo largo de los cuarenta años transcurridos desde aquella primera escucha. En efecto, el “smooth jazz”, del que este tema es egregio representante, ha sido denostado por los críticos y aficionados “puristas” del jazz, cerrándose a aceptar cualquier forma de separación respecto del sacrosanto canon de una música, el jazz, que, contrariamente a su opinión, sobrevive con cierta salud ya bien entrado el siglo XXI precisamente por haber querido abrirse a otros géneros, propiciando múltiples y afortunadas intersecciones con ellos.
De esto tuvimos ya ocasión de hablar hace algún tiempo en la reseña publicada en el Baratillo sobre “Feels so Good”, un LP con el que Chuck Mangione alcanzó fama universal al superar los dos millones de copias vendidas, pero sobre todo el álbum que me ha acompañado desde aquel lejano día en que, animado por la escucha recurrente en “Radio 80 Serie Oro” de su tema principal, salí del madrileño “Club de Amigos del Disco” con una copia del mismo, copia que, por supuesto, todavía conservo. Es la que aparece en la foto que ilustra esta entrada, acompañada por una buena muestra de la discografía de Chuck Mangione, discos todos ellos que he ido consiguiendo a lo largo de los años en ferias y tiendas de segunda mano.
Tras la desaparición de Chuck Mangione el mes de julio pasado, sorprende el escaso número de artículos y obituarios en español recordando su trayectoria artística, la mayoría de los cuales, con honrosas excepciones, se reduce a la reproducción iterativa de sucintas notas de prensa. Han sido los medios hispanoamericanos los que más se han prodigado a la hora de recordar la vida y la obra del músico de Rochester, lo que dice mucho sobre la afición a la buena música que existe al otro lado del atlántico y bastante poco sobre lo que aquí tenemos. Sirvan estas breves líneas para recordar a un músico que supo mantenerse firme ante las críticas acerbas de quienes se decían guardianes de las esencias del jazz, que convivió con el éxito pero también con la falta del mismo, que supo proporcionar a su música el suficiente atractivo para hacerla comercial sin renunciar a dotarla de un estilo propio, que supo rodearse de un elenco de músicos de primera categoría que constituyeron durante años columna vertebral de su banda, que en su entorno más cercano quiso y supo promocionar la música y formar a nuevos valores… Un hombre Chuck Mangione que, en definitiva, ha dejado una profunda huella en toda una generación que pudo seguirle a través de grabaciones que forman parte ya de la historia de la música moderna y del jazz.
(1) Extracto del guión de la película “Doctor Strange” (2016) dirigida por Scott Derrickson en “Doctor Strange Transcript”, fuente: Moviepedia.
(2) Se me hace difícil entender cómo un disco que en octubre de 1977 entra en las listas puede aparecer como publicado a primeros de diciembre. Wikipedia y cuántos siguen su afirmación mantiene esa fecha en su entrada sobre el álbum. Quienes deseen comprobar por sí mismos la lista de Billboard para la semana que terminaba el 29 de octubre de 1977 pueden hacerlo directamente a través este enlace al número correspondiente de la revista. La segunda parte del Billboard Top 200 está en la página 129.




